viernes, 7 de junio de 2013

Entiéndame (aunque yo no pueda)

No entiendo bien por qué me llamó la atención esto, pero acá lo anoto por si acaso. Ya entenderé que fue aquello que se movió dentro de mi cotidianidad para que saltara este párrafo en mi lectura:
“Uno deja correr el tiempo encerrado en su rutina diaria, sin prestar atención a las cosas o a las personas que la integran con nosotros, y de pronto una de esas personas o cosas cobra vida y lo altera todo. Es el precio que pagamos por creer que lo que nos gusta, como lo que nos repugna o lo que conmueve, nos gusta, nos repugna o nos conmueve por propia voluntad y no por una eventualidad tan trivial, tan carente de sentido, como estar en una fecha y una hora concretas en un lugar determinado”

Marcos Giralt Torrente, Entiéndame (Anagrama, 1995)