lunes, 12 de mayo de 2014

Didion lo “deja ser”

Play it as it lays (FSG Books, 1970) de Joan Didion enseña una valiosa lección: que no es lo mismo ser vulnerable que débil.
A falta de una edición española o latinoamericana de este libro, propongo esta traducción de su título en castellano: “Déjalo ser”. Esta es la frase, entre conformista e indiferente, que usamos los venezolanos para dejar que las cosas pasen sin que influyamos en sus resultados. A esto hace alusión la novela, un clásico en la obra de la periodista, ensayista y narradora estadounidense, en donde Maria Wyet presencia como la crisis de su matrimonio con el joven y pujante director cinematográfico, Carter Lang, se lleva por un despeñadero su vida, sin que ella pueda hacer nada para detenerla.
María –“Mar-eye-ah”, escribe en la auto-presentación del personaje la autora nacida en Sacramento (California) – es una actriz mediocre de una treintena de años con una hija que sufre de retardo mental y un esposo que no le pone atención y que para salvar su matrimonio le impone un aborto. Cree que el no nato es fruto de la relación de su esposa con el guionista Less Goodwin, pero puede ser de cualquiera –menos Carter, que no la toca en las 214 páginas de la novela– porque la protagonista encarna bien la libertad sexual de la década de los años sesenta.
“Esto es solo menstruación inducida”, le dice el medico que le está practicando el aborto: “No es nada para tener dificultades emocionales. Mejor que definitivamente no piense en esto. Generalmente la pena es mayor cuando pensamos” (p. 82). El episodio marca profundamente a Maria y demuestra su vulnerabilidad como mujer en plena época de lucha por los derechos civiles.
Pero Maria no es débil como su amigo, el supuestamente progre BZ, que a pesar de que humilla constantemente a su mujer y tiene frecuentes aventuras, mantiene su matrimonio con Helene porque su madre le paga para ello. Ella es vulnerable, sí, porque es víctima: de Carter, de sus amigos y del machismo de su tiempo así como de un entorno familiar y social lleno de hipocresías ella se mantiene aferrada enfrentando su vida, aunque deba hacerlo desde un sanatorio. Es a los débiles como BZ para quienes está reservada la cobardía del suicidio. BZ que en su condición de hombre y de joven productor todo lo tenía, no podía saber qué hacer para sentirse mejor: he allí la definición de debilidad.

Un retrato soberbio de la década de los años sesenta, Play it as it lays es el aterrador testimonio desde la ficción de una mujer carcomida por las circunstancias y el entramado de hipocresías que le tocó vivir.