lunes, 25 de agosto de 2014

Treinta años sin Foucault

Este año, cuando se conmemoran tantos aniversarios, hay una fecha triste para los interesados en la historia de las ideas que vale la pena tomar en cuenta: En junio de 1984 falleció Michel de Foucault. A pesar de la pose extendida últimamente en ciertos círculos españoles de pensamiento conservador que tiende a desautorizar el pensamiento de este historiador francés –nunca se consideró a sí mismo un filósofo y, menos, un psicólogo–, es importante destacar que si hoy podemos admitir con propiedad que no es real la dicotomía biológica entre hombre y mujer, y esta es consecuencia más bien del sistema de representaciones culturales que configuraron el sistema de poder occidental y que terminaron por eternizar el falocentrismo en las sociedades occidentales es porque el autor de Las palabras y las cosas  se esmeró en señalar todas las formas en que nuestra manera de referirnos a las cosas las configura. Aunque sea solo por demostrarnos el poder de las palabras, Foucault tiene ya un lugar destacado en la historia de la intelectualidad occidental.