miércoles, 27 de abril de 2011

Aburrimiento

Hay gente que es muy atinada. Como este hombre que tiene la decencia de aburrirse como declaración irrevocable de derrota; así que en unos meses, cuando lo atropelle un camión de helados, morirá con el consuelo de que nunca esperó más de la vida de aquello que recibió.