martes, 5 de julio de 2011

Avara desesperanza

Está acostumbrada a que la gente se limite a las apuestas fáciles, porque en estos días en que la gente no se saca las manos de los bolsillos, nadie espera la palmada de consuelo.

1 comentario:

Angel Rivero dijo...

Mi hija dice que soy cruel, pero antes que halagar la tristeza con una palmada prefiero saturarla con más tristeza y una vez que detona ya no habrá más, algo así cómo purificar agua con ozono, la saturas de oxigeno hasta que las bacterias exploten.
Saludos